A lo largo del XIXème siglo, la ciudad sacude el torpor amontonado al siglo anterior y, porque prefectura, se debía de progresar y no quería quede una triste ciudad pequeña.
El notable administrador, el Barón d'Haussez era allí, así como el alcalde Soubiran, el primero interesándose prodigiosamente en general en el vuelo de las Landas, el segundo que se ata a mejorar, a reformar, a desarrollar la capital,: ensanche de las calles, construcción del mercado de abastos y del teatro, del ayuntamiento, actual biblioteca municipal, del liceo (1863), de la iglesia de St-Jean-d'Août, etc.
De más, son en 1866 que los municipios de San-Médard de que la iglesia, la más antigua de la ciudad, mérito la visita, Nonères y St-Jean-d'Août fueron atadas a Mont de Marsan.
Esta fusión y la actividad administrativa permitieron a la población pasar de 4 514 habitantes en 1804 a 9 300 en 1874.

