El XVIIème y el XVIIIème siglo transfiere también la renovación del patrimonio inmobiliario, lo mismo que la extensión de las superficies construidas en el interior de los recintos, pero también salvo los muros.
En el interior de la ciudad cerrada, el barrio que conoció probablemente el más de transformación fue el de los Cordeliers. Antes de la revolución, el Parlamento tenía autorizado los monjes a enajenar 3 jardines que hacen 242 tallas cuadradas, en efecto, o cerca de la calle de San-Sever o durante aquella del puerto. Eso se explica ciertamente por la vecindad de uno de los barrios más activos de la ciudad.
En cambio, 2 sectores conservan todavía de numerosos espacios vacíos dispuestos en jardines. Se trata, por un lado, de la parte oriental del Burgo - una calle se llama todavía calle de los Jardines - del otro, en el castelnau, de éste del torreón del Cataye.
Si es difícil - falta de elementos de comparación - de apreciar la evolución que ha podido producirse en el empleo de los suelos del castelnau y del Burgo, entre el comienzo del XVIIème siglo y éste del XIXème siglo, no es de ello igualmente para los arrabales. El contraste es aquí total entre el dibujo de J. de Weert y el plano de 1811. Aunque cierto número de casas durante los dos últimos decenios, la mayoría lo fue delantero 1789.

Por orden de importancia, el barrio que se es más desarrollado es éste que rodea el Burgo, de la Puerta de área a aquella del Puerto, pasando por aquella de San-Sever.
Si de las nuevas casas han sido construidas naturalmente durante estos 3 ejes de carreteras, se había producido así ya al Medio Viejo, 2 barrios se han individualizado distintamente: éste del lugar San-Roch entre las carreteras de área y de San-Sever, éste del Puerto - quien ha perdido su embarazada - compuesto ahora de 2 elementos: alrededor del lugar del Puerto y entre la carretera de Bayona y las bodegas del Midouze un sector de los grandes inmuebles que amparan sobre todo almacenes y almacenes; más allá de la calle de los saquets, un barrio a las casas minúsculas habitadas probablemente por los marineros y de las maniobras, fenómeno que se encuentra, de en otra parte a la periferia del lugar San-Roch.
El desarrollo del barrio del Puerto traduce el lugar eminente conservado por Monte de Marsan como mercado a los vinos, a las aguas de vida de Armagnac y a los granos: en 1654, la ciudad es considerada siempre como el granero de Bajo-Guyena y, en medio del XVIIIème siglo, si sufre la competencia de Bazas, ocupa todavía una todo primera pone.
El segundo barrio a ser individualizado es se éste de San-Jean-d'Août, llamado también arrabal de las Landas. Su desarrollo es atado a la presencia del puente sobre el que descorcha las carreteras de la Gran Landa, éstas de Sables y de Labrit.
El hábitat se ha desarrollado naturalmente durante los ejes de circulación, pero parece para una ancha parte atada a la presencia de 2 actividades específicas; ¿antes que nada, al sur, aquella de las curtidurías que labran las pieles de borregos y vacas landais, en segundo lugar, éstas de los almacenes - quizás para el bosque, en relación con el Midouze? Un barrio que se llama de en otra parte, el Puerto de Campet, se ha juntado al río por un camino que descorcha sobre una bodega.
Existe por fin, sobre la carretera de Roquefort, un último arrabal, minúsculo éste, dicho Burgo-nueve en contraste con el castelnau, separado de las murallas por el lugar de la Tenaza. Este estallido de la ciudad se ha hecho pues sobre todo hacia el sur en relación con las carreteras de San-Sever y de área y el Puerto del Midouze; pero, el desarrollo del barrio de Campet testimonia de la importancia que empieza a tomar la Gran Landa en la economía del país.
El retraso tomado por el Burgo-nueve se explica por las razones históricas: la presencia por mucho tiempo, a este lugar, del conjunto fortificado más importante de toda la ciudad.
Tres otros sectores no han tomado parte en el vuelo de la aglomeración aún no: se trata, en primer lugar, de aquéllos de orilla derecha del Doce y del Midouze, río arriba y más abajo de los barrios de Campet y de las Landas.
Eso resulta, para una parte de la orientación general de los ejes de carreteras que atraviesan la ciudad, lo mismo que del sitio del puerto del Midouze, pero también de la ausencia de puentes: la construcción de éste del Almáciga sobre el Doce no tendrá lugar qu 'en 1819 y el Midouze será franqueado sólo en 1832, con la construcción del Puente del Comercio.
El mismo fenómeno da también cuenta del vacío que apunta en las dos orillas del Midou, más allá de la puerta de área. Importará esperar 1842 para que un puente íntegro, por fin, estos barrios al resto de la aglomeración.
En todo caso, se produce así a menudo en las ciudades del fin del XVIIIème siglo, se pasa sin transición de la ciudad al campo. Se notará, sin embargo, la existencia de un cinturón de la huerta y frutal - y también un almáciga - en los arrabales y en la ciudad y, más original, aquella de un pequeño viñedo périurbain.
A lo largo de los 7 siglos de su historia, Monte de Marsan ha vivido en estrecha relación con la carretera y el puente que habían presidido de alguna manera a su nacimiento. Pero, desde el XVIème siglo, si no antes de, y cada vez más, parece, hasta el final del XVIIIème siglo, es de su función de punto de agrupación de los productos del Marsan y del Armagnac - granos, vine y aguas de vida - y de cabeza de navegación sobre el Midouze que la ciudad ha vivido sobre todo.
Este no son estas actividades y aun menos su población quien en 1790 la hicieron preferir a Dax como capital del nuevo departamento de las Landas, pero su situación al centro de este nuevo conjunto administrativo. Esta nueva función que se percibe a través las aberturas de calles y las construcciones de edificios públicos, desde el Primer Imperio, arrastró ciertamente un rápido crecimiento de la población que pasó de 2236 habitantes en 1773 a 5256 en 1806 de que 4254 para la ciudad.
Con la revolución de los transportes y aquella de la economía landaise, estas funciones administrativas nacidas hay pronto dos siglos han hecho olvidar hoy que antes de ser una prefectura Monte de Marsan fue luego un castelnau, un puente, un puerto.
